Toca trabajar

   Después de un tiempo sin publicar, quiero seguir contándoos mis vivencias.

   Comenzaré con el fin de mi época escolar. A los 14 años mis padres pensaron que empezara a trabajar. Mi familia era humilde y cualquier aportación económica les venía bien. Mi segundo hermano trabajaba en una sastrería en la calle de Toledo, cuyos dueños eran dos hermanos que me conocían y apreciaban. Ellos se encargaron de buscarme un trabajo en una tienda muy cercana, casi enfrente. Así empezó mi vida laboral.

Primero quiero contaros como era mi primer jefe, así lo llamábamos, era grande, gordo y fumaba puros. Me recordaba al villano de mi cómic favorito, por aquel tiempo leía muchos. Mi primer cometido fue el de hacer de niño de los recados de todo tipo: ir al banco, comprar puros para mi "jefe", etc. Llegó el día en el que me mandaron a entregar un pedido en Moncloa, la tienda donde trabajaba se dedicaba a vender ropa de trabajo y entregarla, menos mal que fueron unos bolsillos de uno monos de trabajo para xerigrafiar. Me explicaron como llegar en metro y luego cuando llegué me tuve que apañar para buscar el sitio. A continuación vinieron muchos sitios, gracias a lo cual, aprendí a moverme por las cinco líneas de metro que había entonces y algún autobús.

Marrupe



Comentarios

  1. Te he imaginado llevando trajes por ese metro de cinco líneas... Gracias por compartir tus valiosos recuerdos Javiii.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario