Segunda escuela

   Estamos en 1969, ya tengo diez años, y cambié de colegio, Francisco Fatou, para terminar mis estudios primarios. Hasta dos años después no se implantó la E.G.B y empezaron las clases mixtas. ¡Podíamos estudiar chicos y chicas juntos! Los dos últimos años estudiamos por grupos, no en pupitres individuales como hasta entonces. Pegaban menos, y el castigo que aplicaban los profesores, era expulsarte del aula. En 6º de EGB, una profesora, no recuerdo su nombre, instauró un día para leer, nos abría la biblioteca del colegio y, si te gustaba el libro, podías cogerlo a la semana siguiente. Yo cogía novelas como La isla del tesoro, así fue como nació mi afición por los libros.

   Siempre había tiempo para travesuras, como meter una mina en un chile hasta volverlo negro ¡Pensándolo ahora me parece una burrada! Hacer novillos, cosa que está muy mal, primeros amores, etc. Éramos tan ingenuos, que un profesor avispado nos cogió haciendo novillos, en unos billares que estaban cerca

  Era un colegio muy chulo, como el patio del recreo no era muy grande, a los dos últimos cursos, al ser los más mayores, nos dejaban salir a la calle, recuerdo que mi madre, en vez de echarme almuerzo, me daba un duro, cinco pesetas, y con ese dineral, compraba un donut y una chocolatina, en una panadería cercana. También recuerdo un mes que nos obligaron a quedarnos en el comedor, un mes a cada curso, imagino que sería un problema económico.

Marrupe


Comentarios

  1. Así son las cosas y así se las hemos contado

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  2. Me encanta recordar esas cosas no tan distintas a las que yo viví.
    Por ejemplo lo de los donuts. Umm qué tiempos.

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    1. A mí también me gustan mis recuerdos,perdón por mi falta de humildad

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