Orígenes

   Todo lo que escribí, escribo y escribiré me lo contaron  mis padres en alguna ocasión.

   Entre encinas y olivos, sobre un pequeño cerro, en Extremadura, lo que ahora llaman la “Siberia extremeña”, se halla el pueblo donde nacieron y pasaron parte de su vida mis padres.

   Mi padre se dedicaba a trabajar de peón en el campo, hasta que empezaron a construir un pantano, a unos kilómetros de su pueblo, al que iba todos los días en una bicicleta que compró. Mi madre también trabajaba en las faenas del campo, sobre todo cogiendo aceitunas y bellotas y además ayudando en las tareas del hogar, bastante duras, sobre todo cuando tenía que ir a lavar ropa al río, sobre todo si hacía frío. 

   Un día, hartos de las penurias del campo, decidieron cambiarlo por la incertidumbre de vivir en una gran ciudad, Madrid, y con cuatro hijos, pocas cosas y escaso dinero, dieron el paso de venirse a la capital, como decían en su pueblo.

   Montaron en un autocar y emprendieron su particular aventura. Después de cinco horas de viaje por carreteras infernales, llegaron a la gran ciudad. Ignoro como pasaron los primeros días, nunca me lo han contado, pero lo que sí sé, que pasado poco tiempo, mi padre pidió un dinero prestado para construir una chabola en Palomeras, antes no existían ni Altas ni Bajas, donde mi madre quedó embarazada, de lo que más tarde nacería yo. Para mi llegada al mundo, tuvo que llevarla una ambulancia hasta el Equipo Quirúrgico de la calle Montesa, cerca de Francisco Silvela, hoy es un centro de salud. Poco después en un reconocimiento descubrirían que yo tenía pleuritis, que es la falta de la membrana que recubre los pulmones; por lo cual mis padres tuvieron que comprarme unas inyecciones muy caras. Cuando no había cumplido un año, a mi padre le concedieron un piso de Protección Pública, en el Pueblo Vallecas, que por entonces no era un barrio más de Madrid.

Marrupe






Comentarios

  1. ¡Qué bien escribes, Antonio, madre mía, parece poesía la historia de los inicios de tu vida! Gracias por compartirla

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti ALI por leerme,por cierto me llamo Javier ,aunque mi nombre no tiene importancia

      Eliminar
    2. Jajaja. Lo siento. Es verdad!.
      Te he cambiado el nombre así, por el artículo 33

      Eliminar
    3. Pir cierto, Javier, q yo me llamo Tere. La que te dio musicoterapia hace unos años en Apam. Algún dia cuentas esa experiencia también. Jajaja. Lo de Ali (mi hija) es porque se ha grabado así y a veces no lo cambio

      Eliminar
    4. Gracias Teremusiterapia,creí que ALÍ, era por Alibaba

      Eliminar
  2. Gran artículo que muestra la realidad que mucha gente ha vivido y vive como lo hicieron tus padres, y gran homenaje recordarlos con este artículo en el que se refleja mucha gente que vino a Madrid con la esperanza de encontrar en Madrid una vida mejor para los suyos.

    ResponderEliminar
  3. Creo que nadie debería olvidar sus orígenes,y el homenaje creo que todavía se lo debo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario