Comentarios de vida

   Vivía en Alcobendas con mi abuela. Treinta años he vivido con ella, hasta que murió, como si fuera un hijo, más que un hijo. Acompañaba a mi abuela a todas partes porque no oía bien. Íbamos a la compra o a hacer papeles cuando tenía que ir a Madrid. 

   A los cinco años nos fuimos a Fuencarral, a los diez a San Sebastián de los Reyes. A los dieciocho me puse a trabajar en un bar. A los veintidós de seguridad. A los veinticuatro de cartero comercial. Y de muchas cosas más que no vienen al caso. 

  La novia que tenía se llamaba Laura. Estuve siete años con ella. Nos íbamos a casar y no me casé por interferencias de terceras personas, cuartas y quintas. Nos conocimos a los dieciocho; pero no empezamos a salir hasta los veintidós. Cuando lo dejamos empecé a salir con su prima; pero no era lo mismo, estuve también con más chicas, pero ya no... ¡Se está mejor soltero!

   La enfermedad que tengo me la detectaron en la mili, en el que entonces se llamaba hospital naval de San Carlos, en Cádiz. Cuando empezó tenía un treinta y tres por ciento de discapacidad, ahora tengo un sesenta y siete y sigue subiendo. 

J.A. Bayón




Comentarios

  1. Gracias Jose Antonio,por compartir con todos tus vivencias(Marrupe)

    ResponderEliminar
  2. Muy interesante el relato sobre tu vida Jose Antonio, gracias por contàrnoslo y un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. ¡Vaya. Estas sí que son vivencias!.
    Has recorrido tu vida en unas líneas nombrando a las personas que más te han marcado y me han dejado pensativa y emocionada. Gracias por contárnoslas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario