Un día, cuando crees que tienes todo organizado, de repente vuelves a empezar.
Todo comenzó en un día de otoño con un vuelo que se retrasa. Al salir con retraso sé que llegare tarde a mi destino, casi a medianoche. Luego me espera un pequeño trayecto en coche.
Todo comenzó en un día de otoño con un vuelo que se retrasa. Al salir con retraso sé que llegare tarde a mi destino, casi a medianoche. Luego me espera un pequeño trayecto en coche.
Llego de madrugada y sé que me espera organizar una fiesta sorpresa de cumpleaños a mi Madre con la ayuda de la familia.
Al siguiente día me levanto tarde. Mamá está preocupada porque es casi mediodía y no hemos preparado la comida. Ha llegado más familia y le digo que ella esté tranquila, que siga con su rutina, que todo estará como de costumbre y así es.
Recuerdo que unos amigos de mis padres llevan a una cantante que ameniza muy bien la comida. ¡Por fin, después de tantos años, está casi toda la familia reunida! Es un día de gran felicidad; aunque somos pocos de familia es muy difícil coincidir casi todos.
A media tarde, quizá por el cambio de horario y el ajetreo de todo, me parece que les digo que me voy a la cama y de repente…
Lo que recuerdo es que estoy en un hospital. Mi Madre está junto a mí. Veo una herida en mi tripa y pregunto a Mamá: "¿Qué hago allí?". Ella me dice que llevo varios días y que han tenido que abrirme la cabeza. Hablo con algunas compañeras de trabajo y amigas, las cuales, en todo momento, están en contacto desde España.
Lo siguiente que recuerdo es volver a Madrid. A los pocos días toca volver al hospital. El neurocirujano me informa de que el tratamiento que se había aplicado no era el más adecuado. Lo único que pienso en ese momento es en cómo es posible que hayan tocado mi cabeza.
Los siguientes meses se complica más mi salud. Me informan de varias cosas, quizá por el shock, no soy consciente de lo que me ocurre.
Después de un tiempo llega el saber que cosas que antes hacía ya no podía realizar. Eso me impacta, incluso llego a pensar que soy un bulto andante.
Al siguiente día me levanto tarde. Mamá está preocupada porque es casi mediodía y no hemos preparado la comida. Ha llegado más familia y le digo que ella esté tranquila, que siga con su rutina, que todo estará como de costumbre y así es.
Recuerdo que unos amigos de mis padres llevan a una cantante que ameniza muy bien la comida. ¡Por fin, después de tantos años, está casi toda la familia reunida! Es un día de gran felicidad; aunque somos pocos de familia es muy difícil coincidir casi todos.
A media tarde, quizá por el cambio de horario y el ajetreo de todo, me parece que les digo que me voy a la cama y de repente…
Lo que recuerdo es que estoy en un hospital. Mi Madre está junto a mí. Veo una herida en mi tripa y pregunto a Mamá: "¿Qué hago allí?". Ella me dice que llevo varios días y que han tenido que abrirme la cabeza. Hablo con algunas compañeras de trabajo y amigas, las cuales, en todo momento, están en contacto desde España.
Lo siguiente que recuerdo es volver a Madrid. A los pocos días toca volver al hospital. El neurocirujano me informa de que el tratamiento que se había aplicado no era el más adecuado. Lo único que pienso en ese momento es en cómo es posible que hayan tocado mi cabeza.
Los siguientes meses se complica más mi salud. Me informan de varias cosas, quizá por el shock, no soy consciente de lo que me ocurre.
Después de un tiempo llega el saber que cosas que antes hacía ya no podía realizar. Eso me impacta, incluso llego a pensar que soy un bulto andante.
A todo esto la situación en el mundo es peor que la mía. Agradezco el confinamiento, quizá egoístamente, para estar como la marmota, donde mejor me siento es dentro de casa aislada de todo.

Muy bien explicado y redactado así la gente te conocerá mucho mejor
ResponderEliminarMarieta m has dejado impresionado por tu historia
ResponderEliminarPues olé por escribir y compartir esta tu historia y mucho Ánimo para salir de casa, Marieta, porque no se puede esconder tanta belleza como la que desprende tu cara y sobretodo tu corazón.
ResponderEliminarMuy bonita tu historia de superación, Fito dice que lo bueno se hace esperar y necesitamos que salgas de casa porque si no vienes al centro notamos tu ausencia y los días se hacen más aburridos
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